Intuición, imaginación e improvisación


Leyendo una de las noticias sobre el X Encuentro Global de Directivos de la Salud, organizado por Sanitaria 2000, nos encontramos con un titular muy llamativo: “El día a día del gestor de la Salud: intuición, imaginación e improvisación“. 


Por un lado, este titular (que la publicación Redacción Médica extrae del discurso de un ponente) deja de lado cualquier intento de planificación o diseño del futuro. Está claro que la complejidad de un centro sanitario obliga casi a diario a tomar decisiones basadas en la improvisación, y que el encorsetamiento legal y presupuestario nos invita a pensar en la imaginación como receta mágica que puede abrir todas las puertas. Pero se trata de recetas orientadas a los fuegos, actuando como corto plazo y olvidando (o dejando para otro momento) el largo plazo.

En cuanto a la intuición, es muy llamativo que el titular coincida con lo que señala un reciente artículo sobre las decisiones gerenciales en el ámbito sanitario: intuición y experiencia son los elementos más utilizados para tomar decisiones. ¿Quiere esto decir qué solo hay que centrarse en la evidencia y en los artículos científicos para la toma de decisiones? Ni mucho menos, pero quizás olvidamos que la evidencia (y por extensión la gestión basada en la evidencia) es otra cosa, ya que la evidencia “is characterised by expert judgment rather than mechanical rule following” (como decía Trisha Greenhalgh). 

Carlos Núñez nos hizo pensar sobre esta dicotomía entre evidencia e intuición hace un año y dedicamos una entrada a reflexionar sobre ello. Por su interés, reproducimos algunas de las recomendaciones que hicimos en esa entrada y que siguen siendo totalmente válidas:


Apertura de mente. […] Conocer las mejores prácticas de otros centros sanitarios y de otros gestores es una gran forma de crecer y fomentar el pensamiento crítico. Está claro que las experiencias concretas no son una gran fuente de evidencia pero ayudan a cambiar la forma de pensar.

Aunque parece que no existen guías basadas en la evidencia aplicadas a la gestión sanitaria, todo es cuestión de abrir los ojos y buscar (o preguntar). Un gran ejemplo es la guía “Desarrollo y mantenimiento del liderazgo en enfermería“, que edita la RNAO (Asociación de Enfermeras de Ontario). 


Como hemos comentado antes, la evidencia no se entiende sin la experiencia y la intuición, pero requiere que ambos elementos vayan juntos. Manejar la evidencia, las buenas prácticas y los nuevos conceptos y tamizarlos con nuestro aprendizaje y experiencia es la mejor forma de tomar decisiones y a la vez ir planificando el futuro.

Antiques

AdSense

Find More